Odontopediatría

Odontopediatría

La odontopediatría son los tratamientos encaminados a la prevención, cuidado de la salud bucal de los niños y

adolescentes. Los dientes temporales precisan, al igual que los definitivos, de tratamientos que abarcan desde las obturaciones (empastes) para reparar las caries, hasta tratamientos de conductos (pulpotomía) para la resolución de caries muy profundas. Además, los padres recibirán información acerca de la dieta no cariogénica, de la higiene bucal y del manejo de ciertos hábitos bucales como el chupete y la succión digital.

La Sociedad Española de Odontopediatría (www.odontologiapediatrica.com) recomienda que la primera visita del niño se realice cuando se haya completado la erupción de la 20 piezas que componen la primera dentición, aproximadamente a los 3 años de edad.

* Consejos y recomendaciones

Desde la aparición de los primeros dientes es conveniente comenzar los hábitos de higiene dental. Debemos limpiar los primeros dientes, molares y encías, dos o tres veces al día, o después de cada comida, para ello se usara una gasa humedecida.
Entre los 12 y 18 meses, se puede empezar a usar un cepillo de dientes especial para niños, pequeño, que ellos mismos puedan manejar puntualmente y bajo nuestra supervisión. No debemos dejarlos solos, ya que no tendrán aún la coordinación de movimientos suficiente como para cepillarse sin ayuda los dientes.

Poco a poco, a partir de los 2 años, podemos ir introduciendo una cantidad pequeña de crema dental. Es preferible que al principio la pasta de dientes no contenga flúor, para que no dañe al bebé si traga algo de pasta accidentalmente, ya que con 2 años no tienen el reflejo de escupir.


Paulatinamente, a partir de los 3 años de edad, cuando hayan aprendido bien el mecanismo de cepillado y escupan la crema, podemos ir confiando en su autonomía para el lavado de dientes. Más adelante, o cuando los dientes y muelas empiecen a estar juntos, podrán usar el hilo dental con nuestra ayuda, de modo suave.Y por supuesto, no debemos olvidar las visitas periódicas al dentista, especialmente si observamos alguna anomalía en la salida de los dientes o en su higiene, como sangrado de encías, aparición de caries, maloclusiones, etc.