PROPÓSITOS PARA EL AÑO NUEVO

PROPÓSITOS PARA EL AÑO NUEVO

Cada enero se multiplican los buenos propósitos por cumplir: ir al gimnasio, perder peso, aprender inglés, dejar de fumar, quedar más con los amigos…. Ahora que ya ha pasado los primeros días del año y que la Navidad, con sus consiguientes excesos, ha terminado, llega el momento de empezar el 2018 con hábitos renovados y saludables y desde CLINIDENT queremos ayudarte a redactar una nueva lista de propósitos en los que incluyas algunos relacionados con tu boca para que luzcas la mejor sonrisa los 365 días del año.

 

  1. Mejorar la higiene bucal diaria: para tener una boca sana es fundamental mantener una correcta higiene bucal. Recuerda que el cepillado después de cada comida es esencial.
    Aunque conviene cepillarlos cada vez que comemos, al menos deberíamos hacerlo tras cada comida principal, y además lo ideal sería completarlo con el uso de seda dental y un enjuague bucal. Para lograr un buen cepillado dental es necesario realizarlo durante un mínimo de dos minutos y terminar con el cepillado de lengua.
  • Enjuague bucal: elige uno sin alcohol ni clorhexidrina para evitar la irritación de las encías y que te salgan manchas por su uso continuado. Si mantienes este hábito te beneficiarás de sus bondades sin hacer daño a tu boca.
  • Seda dental: junto con los cepillos interproximales, son el mejor aliado para limpiar la placa interproximal que afecta a los espacios interdentales.Si te lo pasas antes del cepillado obtendrás mejores resultados puesto que el flúor de la pasta entrará mejor en los espacios entre los dientes.

  

    1. Renovar el cepillo de dientes: una vez que hemos cumplido el propósito de mejorar nuestros hábitos de higiene diaria es necesario que no descuidemos todo aquello que utilizamos para mantener nuestra boca limpia y sana en las mejores condiciones. Ya que utilizar un cepillo que haya perdido sus propiedades mecánicas reduce la efectividad y la calidad del cepillado, por ello lo recomendable es renovarlo como máximo cada 6 meses.
    2. No morderte las uñas: este hábito puede dañar seriamente el esmalte de los dientes y acabar produciendo hipersensibilidad dental. El inconveniente está en que en muchas ocasiones se trata de un acto involuntario, algo que hace que sea más difícil de evitar; para estas ocasiones existen algunos remedios como esmaltes de sabores amargos que te pueden ayudar.

  1. Dieta sana: es un hecho probado que la alimentación repercute directamente en el estado de salud de la boca. Las dietas con excesos de azúcares y ácidos facilitan la aparición de caries, hipersensibilidad y el desgaste prematuro de las piezas dentales; mientras que aquellas que son ricas en vitaminas y flúor, como la manzana o la zanahoria, son altamente beneficiosas ya que mantienen la boca fresca, ayuda a reducir las caries, la placa dental y el sarro. Además, tomar chicles sin azúcar puede ayudarte a ello, contienen ingredientes como el sorbitol, el xilitol o el malitol que aumentan la producción de saliva y nos ayudan a mantener una limpieza constante.

  2. Realizar una revisión anual: tu dentista es el mejor aliado para el buen mantenimiento de la salud oral, aunque aparentemente tu salud bucodental esté en las mejores condiciones, es fundamental acudir a dentista de confianza con una periodicidad. De esta manera tu dentista podrá anticiparse a posibles problemas futuros y ponerle tratamiento a los existentes, si es que los hubiera.
    Sería recomendable que esta visita venga acompañada de una limpieza dental para eliminar el sarro que se deposita en nuestros dientes, además ayuda a prevenir la gingivitis, la caries y el mal aliento.
  3. Dejar de fumar: el consumo de tabaco puede causar serios problemas de salud, incluyendo estos relacionados con la boca:
    – Mal aliento
    – Manchas dentales
    – Enfermedad periodontal
    – Pérdida dental
    – Cáncer oral

Añade un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

A %d blogueros les gusta esto: