El bruxismo es la causa del 10% de las visitas al dentista, ¿pero sabemos realmente qué es el bruxismo?

El bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar las estructuras dentales sin propósitos funcionales y de forma incosciente. Afecta entre un 10-20 % de la población, sin distinción de sexo o edad  y puede conllevar dolor (cabeza, cuello, oído, dientes, etc), hipersensibilidad, desgaste dental, maloclusiones e incluso dificultad al abrir o cerrar la boca.


Se puede clasificar según el momento de presentación, su intensidad y la manera de mover los dientes.

  1. Según la manera rechinar los dientes:
    – Apretamiento, daña el cuello de los dientes provocando generalmente abfracciones cervicales, siendo los premolares las piezas más comúnmente dañadas por la inclinación de sus coronas en relación al eje de sus raíces. Además de acompañarse de dolores de cabeza.
    – Rechinamiento (frotaciones), daña el borde incisal y oclusal de los dientes, generando atriciones en distinto grado. Los movimientos  de la mandíbula siguen un patrón definido que se relaciona con el desgaste en las piezas (al momento de deslizar los dientes, los desgastes son coincidentes), afecta mayoritariamente a los incisivos.

    Ambos tipos de bruxismo pueden ser simultáneos en un mismo paciente y los signos en las piezas dentales pueden estar o no presentes según la intensidad y duración de los episodios. Además, suelen confundirse con otras lesiones no cariosas provocadas, por ejemplo, por un cepillado traumático.

  2. Según el momento de su presentación:
    – Bruxismo nocturno, ocurre durante el sueño, generalmente no es consciente del problema, y aparece en la fase No REM. En un ciclo de sueño de 8 horas, los episodios puedes durar de 17-38 minutos en promedio por noche.
    – Bruxismo diurno, ocurre durante la día, generalmente de manera inconsciente asociada a periodos de estrés laboral.
  3. Según el grado de afectación:
    – Grado I (hábito incipiente), la presentación no es agresiva, su reproducción es por un corto periodo de tiempo y a veces de manera ocasional, aunque puede ser inconsciente para el paciente, es reversible ya que aparece y se desvanece por sí solo, puede estar condicionado a factores locales dentro de la boca, que al ser detectados y eliminados con prontitud permiten la prevención y eliminación del mismo. La ansiedad puede estar ausente en el paciente.
    – Grado II (hábito establecido), en este grado la ansiedad ya se encuentra presente, la presentación es inconsciente para el paciente y desaparece cuando el sujeto lo vuelve consciente, en esta etapa pueden encontrarse presente lesiones en las estructuras dentofaciales por lo que se requiere de un tratamiento integral para asegurar su eliminación. El hábito grado II puede ser reversible, si no es tratado puede desarrollarse en un hábito grado III.
    – Grado III (hábito poderoso), la presentación de este cuadro es excesiva e irresistible para el sujeto que la padece aun siendo consciente. Las lesiones en las estructuras dentofaciales son de considerable magnitud y en algunos casos las lesiones son permanentes. El hábito poderoso es de difícil manejo y los resultados del tratamiento son insatisfactorios, por lo que se requiere de mayor atención y dedicación en el desarrollo de técnicas por parte del dentista que las implementa.